lunes, 21 de febrero de 2011

Amor Eterno. Capítulo 11


Capítulo 11

Rose estaba destrozada. El silencio la estaba matando. Llevaba semanas sin abrir la boca delante de Alan. Debía callar y obedecer a Bianca para que no le hicieran daño al chico que le salvó la vida. Cada vez que los chicos quedaban para dar un paseo, o, simplemente para tomar un refresco, Alan notaba a Rose rara, como si ocultara algo. En efecto, guardaba un secreto que ni él se lo imaginaba. Las miradas de Rose hacia el chico se fueron apagando cada vez más y más. Ya nada era como antes. La chica quería alejarse de él, pero que no se notara mucho. Le rompía el corazón hacer eso pero, cuando la vida está en juego, una persona es capaz de hacer cualquier cosa. Alan, por su parte, notaba cada vez más la distancia. Una distancia fría y negra que no iba a parar hasta conseguir lo que quisiera. Bianca seguía amenazando a Rose las veces que quería. La chica estaba manipulada y si cometía un solo error, se acababa todo.

- Rose, no me he atrevido a decirte nada en todas estas semanas…pero ha pasado un mes y… estás diferente.
Rose tragó saliva y con pequeñas lágrimas en los ojos, le contestó al chico:
- No me pasa nada, tranquilo. Son cosas de mujeres…
- Sé que te pasa algo. ¿Por qué no confías en mí?
- Alan, ¿tan difícil es creerme? ¡dije que no me pasa nada!
- ¡No me engañas! ¡Algo ocultas!
- Mira Alan, SE ACABÓ.
El chico frunció el ceño. Estaba furioso.
- ¿Se acabó? ¡Encima de que intento ser amable y encima de que me preocupo por ti!
- SÉ CUIDARME SOLITA. SÉ AFRONTAR MIS PROBLEMAS. ESTA VEZ, NO OCURRE NADA. PERO YA VEO QUE NO ME COMPRENDES…
- ¡Comprensión! ¡Eso es lo que necesito yo!
- NO AGUANTO MÁS.
- ¡PUES YO NO TE AGUANTO A TI!- bramó Alan.
Acto seguido, Rose estampó su mano derecha en la cara del chaval. Éste bajo la mirada y se le escapó una lágrima.
- Vete…-susurró en voz baja.
Rose se fue corriendo sin rumbo. Su cabeza iba a explotar. Cambió la expresión de la cara y empezó a llorar.
<<Te quiero, Alan, ¡te quiero con todas mis fuerzas!>>
La imagen de Alan se iba distorsionando conforme ella se iba alejando corriendo. La furia, la impotencia y el arrepentimiento se iba acumulando en la cabeza de Rose. Después de un mes lleno de amistad, el infierno se avecinaba. Bianca había conseguido su objetivo: separarlos. Después de un buen rato corriendo, Rose se adentró en el mismo sitio donde hace unas semanas ella y Alan veían las estrellas.
<<Lo bueno dura poco tiempo. Lo malo perdura por mucho. ¡Qué voy a hacer ahora! El amor de mi vida…no había conocido a alguien semejante a él. Tan simpático, tan amable, tan generoso…era el hombre perfecto. Lo he dejado escapar sin más. No es tonto y se habrá dado cuenta de que algo oculto. Por lo menos, de algo me ha servido esto. Antes fue él quien me salvó. Ahora soy yo la que le salvará. Si algo malo le pasa, me muero. Aún recuerdo cuando nos fuimos aquí a contemplar las estrellas, tan bonitas y relucientes. Ahí fue cuando de verdad me enamoré de él. Ahora, no puedo vivir sin su esencia, sin su rostro, sin su corazón. El malo siempre pierde, pero esta vez ha triunfado sobre el amor. Me decían de chiquita que el amor es el rey de todas las cosas y nadie ni nada le vence. Supongo qe debían de estar equivocados…>>
Rose se sentó en el mismo sitio donde estuvo con Alan.
<<Parece que lo estoy viendo. Aún sigue el perfume del aire que nos aguardó toda la noche. Ahora, viendo el atardecer, me acuerdo de aquel día, inolvidable para mí…>>
La tristeza inundaba el corazón de Rose.
<<¡Estoy llena de rabia! Para que vivir, ahora, si no lo tengo a él…si no tengo su alma, su corazón, su deseo de vivir. Él me ha dado las fuerzas de vivir durante un mes. Él me ha devuelto la alegría…y ahora no tengo nada. ¡NADA! Solo me queda el recuerdo en mi corazón…>>
Se levantó del césped y miró al cielo. Estaba anocheciendo. La escena de las estrellas se volvía a repetir pero esta vez faltaba algo: Alan.
<<Estrellas del cielo…espero que una noche más me comprendais. ¡Comprendais mi dolor, mi angustia! Mi compañero estelar no está…se ha ido para siempre. Si no me alejo de él, morirá en las manos de Bianca…y no permitiré eso. Espero que me recibais pronto en el cielo…porque ahora mismo, quiero morir por amor>>

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